domingo, 5 de agosto de 2007

Cómo explicarle al peluquero lo que quieres que haga con tu cabello

¿Qué puede echar a perder un super plan de fin de semana? Una visita al salón de belleza que acaba en desastre con un corte de pelo espantoso.
Evita la catástrofe preparándote con anticipación: tienes que tener muy claro cómo es tu tipo de cabello y cómo quieres que te lo arreglen.



Pasos a seguir:

1. Cuando pidas hora, di que necesitarás explicarle al peluquero lo que quieres. Incluso en peluquerías sin cita previa, avisa en la recepción que necesitarás unos minutitos para ello.
2. Siéntate bien derecha. Si cruzas las piernas o te escurres en la silla, estarás desequilibrada y el corte de pelo no tendrá buen aspecto.
3. Dile al peluquero cómo lo quieres de largo por la parte de atrás.
4. Usa las manos: Indica claramente hasta dónde tiene que llegar, cuánto tiene que cortar y que ángulo tiene que formar.
5. Mírate al espejo con frecuencia, para así ver lo que te van haciendo. De este modo podrás detener a tu peluquero antes de que cometa un error irremediable en caso de que este te haya entendido mal.
6. Al acabar, examina los resultados finales con todo detalle. Aún estás a tiempo de corregir pequeñas diferencias entre lo que quieres y lo que te han hecho.
7. Tu corte de pelo es ahora fabuloso. Sé generosa con la propina, así agradeces el esfuerzo extra y te aseguras de que la próxima vez te dediquen la misma atención.

Otros consejos:

Averigua cuales son los días con menos ajetreo, son los mejores para poder charlar con tu estilista antes de darle a la tijera.

Ojo con esas expresiones ambiguas del tipo “tirando a corto” o córtame las puntas un poquito”. El poquito y el tirando a corto significan cosas diferentes para cada persona, así que mejor aplica el punto 3 de más arriba: usa las manos para señalar y decir “córtalo hasta aquí”. Y siempre mira al espejo para estar segura.

Al final, no dudes en coger el espejo de mano tú misma para verte por todos los ángulos posibles.

Después de decir todo esto, quizá pienses que yo no tengo ninguna fe en la habilidad de nuestros peluqueros. Todo lo contrario, saben muy bien lo que se hacen: es simplemente que a veces no es fácil comunicar exactamente lo que queremos.

Escúchales cuando te aconsejen: quizás ese peinado que tanto deseas en realidad no te sienta nada bien. Así que no te preocupes si les enseñas la foto de una famosa con el peinado de moda para decirles “lo quiero así” y apenas la miran. Si es un peinado habitual, ya saben perfectamente de qué se trata y cómo se hace. Ahora bien, si ves que no hay comunicación, mejor cámbiate de peluquería.

Aplicar el lápiz de ojos

El lápiz de ojos sirve para dar forma a la línea de los ojos y definirla a nuestro gusto. Es una elemento muy importante del maquillaje de los ojos, y generalmente se aplica después de la sombra de ojos y antes del rímel.

El lápiz de ojos fundamentalmente de un toque expresivo a tu cara. Debes usar siempre el adecuado para el color tanto de la sombra de ojos que vayas a usar como el de tus propios ojos: Marrón, azul marino o gris marengo son magníficos para los ojos claros, mientras que los marrones o violetas realzan la belleza natural de los ojos marrones y negros.



Te voy a contar un par de trucos de profesional: para conseguir un trazo suave y difuminado trazo se emplea el lápiz de ojos, sacándole más o menos punta según se desee. Para conseguir precisión deberás emplear su equivalente en líquido que se aplica con un pincel, y si deseas difuminar éste, usa después otro pincel que esté seco. También, en caso de necesidad, se pueden emplear un pincelito mojado en sombra de ojos oscura.



Forma de aplicación:

A veces lo olvidamos, pero antes de nada es preciso preparar la piel (sobre todo si la nuestra es muy grasa) para que no se corra el lápiz de ojos.

Echa la cabeza ligeramente hacia atrás y mantén los ojos semiabiertos mientras lo aplicas, para poderte ver en el espejo. Dibuja la línea, primero en el párpado superior: empezando desde la parte del ojo más cercana a la nariz y luego moviéndote hacia fuera. Después, en el párpado inferior pero esta vez, desde fuera hacia dentro.

El lápiz de ojos sólido se aplica en trazos cortos, mientras que el líquido se debe aplicar en un solo trazo para cada párpado. En caso de duda, aplica siempre un trazo lo más fino posible. Tiene su técnica, que requiere tiempo para dominar. No te desesperes si al principio no te sale bien. Otro truco: si te tiembla mucho el pulso, puedes acercarte al espejo y apoyar el codo o el brazo en él.

Si se aplica un producto en polvo, es conveniente sostener un pañuelo de papel debajo del ojo para que no nos manchemos con el polvillo que cae. Lo mejor es usar un aplicador en esponja.

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